La respuesta a la pandemia que asola al mundo tiene como primera respuesta el aislamiento de las personas.
La sociedad está tomando conciencia de las dificultades de aislarse que tienen muchos de sus ciudadanos.
Aparecen, en superficie, los problemas de hacinamiento: muchas personas viviendo en una unidad/edificio/barrio; poco espacio para una vida razonable en aislamiento; para muchos, la veredaen un espacioen el que transcurren muchas horas de su vida cotidiana.
El problema no es simple, merece que lo analicemos en varias situaciones, que no son todas…
1)Familias numerosas dentro de una vivienda con poca superficie.
2) Edificios con muchas unidades, con espacios de circulación estrechos (como ascensores o pasillos)estrechos.
3) Viviendas inadecuadas, en mal estado, sin terminar (es el panorama de muchos de los suburbios de las ciudades).
4) Hoteles y pensiones, en los que viven familias enteras en cada pieza. Sus integrantes comparten baños, cocinas, circulaciones etc.
5) Villas y asentamientos. En las más antiguas, el hacinamiento es el principal problema. Los asentamientos más recientese suelen disponer de más espacio, pero la falta de agua potable y cloacas hace muy difícil mantener el lavado de manos y otras medidas de higiene que son prioridades en una cuarentena.
Encarar el hacinamiento
Aun en las grandes ciudades es posible plantearse un crecimiento de las áreas urbanas para impulsar soluciones: Lotes con servicios, programas de vivienda progresiva para ayudar a las familias a crecer en unidades independientes o multinucleares con espacio suficiente.
¿Cómo desarticular el hacinamiento en los barrios de emergencia? Abriendo calles, haciendo traslados parciales, creciendo en altura etc. Son proyectos laboriosos, pero con participación de la comunidad res ultan exitosos.
En cuanto a los hoteles y pensiones, hay que plantearla transformación de viejas casas, tugurizadas, en unidades adecuadas. De esta manera, se renueva y rescata una cantidad importante de metros construidos, a menor costo que metros nuevos, con la ventaja cultural de rescatar imágenes de ciudad y mejorar sitios degradados en beneficio del entorno.
En relación al hábitat
Con la mirada puesta en el aislamiento por pandemia, encontramos dificultades no solo en la vivienda, sino tambiín en el hábitat.
*Acceso a los comercios que venden artículos de primera necesidad (como alimentos o medicamentos) y a los servicios bancarios: En muchas localidades, están alejados del domicilio o mal equipados, lo que obliga al desplazamiento de las personas.
*Acceso a la salud: Crece la conciencia que el nivel de salud de una comunidad está determinado por el nivel de salud de sus grupos menos favorecidos o con más problemas de sanidad.
Es importante fijar objetivos para modificar la situación de vulnerabilidad de grandes grupos de nuestra comunidad.
Siguiendo las palabras de Ramón Carrillo, el acceso al agua potable es una prioridad. Este objetivo es totalmente posible en la casi totalidad de nuestro país; en especial, en las grandes ciudades que generalmente están en llanuras, tienen disponibilidad de agua natural, que requiere poco tratamiento. Las obras necesarias para que todos puedan acceder al agua potable no implican inversiones imposibles.
Fuente: edicioncalificada.com.ar







