a posible ruptura del gobernador rionegrino Alberto Weretilneck con el Frente para la Victoria amenaza con poner en riesgo al oficialismo en la Cámara de Diputados.
El gobernador de Río Negro se distancia del oficialismo y 2 de sus diputados se pasarán al massismo: Graciela Boyadjian (Movimiento Popular Fueguino) y Alicia Comelli (Movimiento Popular Neuquino).
Por ende, la partida de los dos rionegrinos dejaría a la tropa de Cristina Kirchner con 131 bancas firmes, apenas dos más de los 129 que se necesitan para iniciar sesiones y aprobar leyes que requieren mayorías especiales.
Crisis política en Río Negro
La relación de Weretilneck con el Gobierno nacional se desgastó en los últimos tiempos por la propuesta presidencial para reformar la Ley de Hidrocarburos y por que la Rosada no convocó a la provincia para refinanciar su deuda con la Nación, entre otras cuestiones.
Además, el gobernador mantiene una disputa abierta con el Partido Justicialista local, donde tambiín se enfrentan las facciones que responden a Miguel Pichetto -titular del partido y senador nacional- y a Martín Soria -intendente de General Roca e hijo del gobernador Carlos Soria, cuya muerte hizo que Weretilneck asuma la gobernación-.
Esto se traduce en peleas políticas concretas. Por ejemplo, Pichetto manifestó su rechazo a la renovación de una concesión a Petrobras por una suma millonaria, que el gobernador podría canalizar para mejorar su imagen y renovar su mandato en 2015.
Por otro lado, alentada por el peronismo, la Legislatura provincial planea sancionar una ley de elecciones primarias abiertas tal como sucede en la Nación para que Pichetto y Weretilneck difieran su disputa adentro del FpV.
Pero el mandatario desecha la oferta y mientras tanto mantiene reuniones con Massa, quien se encargó de alentar la posibilidad de una nueva conquista política.
Fuente: edicioncalificada.com.ar










